Cuando alguien emplea el termino 'infantilismo' desconozco si es consciente de que el término está en parentela con grados ligeros de debilidad mental u otros desordenes varios o realmente desconoce el término.
(humanidad)
El blanco y el negro, oscuridad y luz, materia y vacío...bien y mal.
Conceptos contrapuestos que hemos adquirido con el aprendizaje.
En mi infancia sabía lo que estaba bien y mal y no dudaba: era lo que me decían mis padres. Entonces, el mundo y mi mundo era más sencillo. Ahora, pasando de los treinta no tengo tan claro esto, pues esa escala no me sirve...y es que el mundo, ese mundo globalizado de hoy, aparece de golpe más violento y más cruel...y sobre todo más pobre, tan pobre que ya parece inamovible...
He dejado de entender un mundo dividido entre los buenos y los malos, entre el blanco y el negro...y es que a diferencia de mi infancia, el mundo ha dejado para mí de ser esa vieja película de vaqueros, dividida entre 'buenos' y 'malos'.
Un día lo blanco se hizo negro y viceversa. Descubrí también que a veces, generalizar nos lleva a los extremos y que las cosas no son lo que parecen. Solo entonces, dejé de juzgar a los demás y pasé a juzgarme a mí mismo. Hoy creo saber ya, que juzgar 'al otro' siempre resulta vacío y conlleva en el mejor de los casos a que éste niegue mi propio valor por medio de su propia razón.
Lo blanco...LIBERTAD Y EMPATÍA.
Lo negro...el terror, la ablación de clítoris, la fornicación, la ideolatría, el aborto […]
Pero esto no significa que quiera convencer a nadie...simplemente dicen lo que soy.
Y es que cada uno tiene su propia escala de grises, variable con el tiempo...cada uno recibe un concepto distinto de lo que es blanco o negro...cada uno lo adapta al mundo que le rodea y cada uno decide ser congruente con éste o no. Este pensamiento -creo- es análogo a los talentos del nuevo evangelio, esos que no nos son entregados por igual, y cuya importancia estriba en como son administrados.
Las cosas no son lo que parecen.
